El color rojo carmesí de la frambuesa cultivada en nuestros campos serbios es inconfundible en este batido, realzado por la presencia del arándano. Gracias a la manzana y el mango en la mezcla, la exquisita acidez de la frambuesa se suaviza delicadamente. Una combinación perfecta.
Aplicaciones:
El color rojo carmesí de la frambuesa cultivada en nuestros campos serbios es inconfundible en este batido, realzado por la presencia del arándano. Gracias a la manzana y el mango en la mezcla, la exquisita acidez de la frambuesa se suaviza delicadamente. Una combinación perfecta.
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